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Ibagué
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Los trabajadores de la Universidad Cooperativa están en un punto muerto en sus negociaciones con la administración del centro educativo, que no ha presentado soluciones a las problemáticas; además, el Ministerio del Trabajo no ha respondido al llamado a tribunal de arbitramento.

Los trabajadores de la Universidad Cooperativa están en un punto muerto en sus negociaciones con la administración del centro educativo, que no ha presentado soluciones a las problemáticas; además, el Ministerio del Trabajo no ha respondido al llamado a tribunal de arbitramento.


Las tres subdirectivas en Bucaramanga, Bogotá e Ibagué, unificadas, construyeron un pliego de peticiones y lo presentaron a la dirección en junio del 2014.  En la etapa de arreglo directo no se llegó a ningún acuerdo porque la universidad no hizo ninguna propuesta.

Es más, se dedicó a través de una asesora laboral contratada por ellos a tratar de sustentar la supuesta no legitimidad de la organización sindical. Individualmente, el sindicato solicitó al Ministerio del Trabajo recurrir el tribunal de arbitramiento y hasta la fecha esto no ha sucedido.

El pliego contiene varios puntos, uno de ellos se dirige a la situación económica de la universidad, la cual está muy por debajo de la media de otras instituciones de educación superior de su misma categoría. A un profesor se le exige maestría, pero se le pagan 2’100.000 de salario; y si no tiene, se le obliga a cursar la maestría. Los trabajadores de servicios generales ganan el salario mínimo con 20 años de servicios y las prestaciones básicas de ley.

La universidad tiene 50.000 estudiantes que les garantizan unos ingresos superiores a los 100 mil millones de pesos. Semejante entrada de dinero no se contabiliza en lo invertido en su planta de personal.

Otros aspectos son garantías con respecto a la organización sindical. La universidad ha perdido varios procesos jurídicos por incumplimiento de la convención colectiva. Además, en este momento, se niega a conceder los permisos sindicales para reunir a la junta directiva de Bogotá; a ellos les queda encontrarse en fines de semana o por la noche cuando no hay clases.

“Estamos preparando, conjuntamente con las otras subdirectivas del sindicato, actividades de movilización y de protesta. Pero de todas maneras, hemos sido prudentes porque conservamos la esperanza que el Ministerio del Trabajo, ejercido por una persona que tiene nuestra misma extracción y  que conoce el funcionamiento de los sindicatos, termine dando la razón a los trabajadores e instalando el tribunal de arbitramiento”, señaló Víctor Villalobos, presidente de Sintraunicol subdirectiva Universidad Cooperativa de Bogotá.

Recurrieron a dos recursos ante el Ministerio para que este adelante el llamado. Inicialmente, la convocatoria al tribunal estaba trabada porque las directivas de la universidad obstaculizaron el proceso.