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Como lo habíamos pronosticado, hoy 30 de diciembre de 2015 el gobierno Nacional se salió con la suya al anunciar el pírrico aumento del salario mínimo de los colombianos en un 7%; un golpe más para un país en donde la inflación está por las nubes y el IVA lo suben al 19%.

Como lo habíamos pronosticado, hoy 30 de diciembre de 2015 el gobierno Nacional se salió con la suya al anunciar el pírrico aumento del salario mínimo de los colombianos en un 7%; un golpe más para un país en donde la inflación está por las nubes y el IVA lo suben al 19%.


Mientras que el valor de la hora del salario mínimo en Australia es de 9.5 dólares, y en Francia es de 8.2 dólares, en Colombia  escasamente alcanza los 0.8 dólares que equivalen a $2684 pesos aproximadamente. Aunque muchos piensan que es normal que en esos  países desarrollados  la hora del salario mínimo se aproxime a  los 10U$ y en Colombia no se alcance ni a un dólar,  según  un estudio económico realizado por FINACIALRED (México) en el que se compara el salario mínimo de los países suramericanos versus su canasta familiar, determinó que Colombia ocupa el deshonroso último puesto del salario mínimo más precario en América Latina.

Por ejemplo,  en Uruguay el salario mínimo es de $10000 pesos uruguayos y la canasta familiar es de $3370 pesos uruguayos, en Panamá, el salario mínimo es de 667 dólares y la canasta familiar es de U$ 322, y en Colombia el salario mínimo alcanzó los $ 689.154 pesos colombianos y la canasta familiar quedó en  $1.400.000 pesos colombianos; es decir, que en Uruguay una persona que gane el salario mínimo le alcanza para sostener 3 canastas familiares de su país en Panamá dos canastas, y en Colombia, una persona que gane el salario mínimo sólo puede sostener media canasta familiar.

Según el profesor de la Universidad Nacional y economista Daniel Libreros, el primer gran problema, es que el país se desindustrializo desde los años 90; con ello, toda la política de globalización ha producido una crisis brutal en la industria convencional, prácticamente se acabó. Nos colocamos en el negocio de los hidrocarburos, particularmente el petróleo, que cayó de U$90 a U$35 el barril, eso significa que los ingresos tributarios de la nación cayeron, según dice el propio ministro de hacienda, 22 billones de pesos. Además de que entran menos dólares y el país se vuelve menos rentable, salen capitales a buscar otros centros más gratificantes económicamente, lo que significa que va a haber devaluación,  es decir perder otros 8 billones de pesos. En conclusión, solo este año que empieza tenemos un déficit fiscal de 30 billones de pesos.

En Colombia el salario mínimo lo determina la mesa de concertación conformada por las centrales obreras, los empresarios y el Estado, creada en 1997; desde su creación hasta hoy, no se ha acordado absolutamente nada en beneficio del bolsillo de los colombianos. El Gobierno nacional, soterradamente con multinacionales y empresarios, ha escogido estas fechas de fiestas para determinar el siempre pírrico aumento salarial de los trabajadores nacionales.

Si el propio DANE reconoce que la mitad de los trabajadores informalizados están por debajo del salario mínimo, no tiene sentido que los trabajadores nos sigamos prestando a ese ridículo de concertación de salario mínimo de los colombianos; debemos organizarnos y exigirle al Gobierno nacional el cambio de la fecha  de negociación del salario, lo que permitiría garantizar que el pueblo en las calles determine su aumento salarial, considerando que  históricamente el Gobierno y los empresarios en nuestro país solo han entendido por medio del mitin, la movilización y la protesta.