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En las negociaciones entre Sintrabel y la reconocida empresa de cosméticos y belleza finalizó la primera etapa de las negociaciones. El viernes 18 de diciembre se cumple la última de reunión y, como dice el fiscal de la organización sindical, “no hay seriedad en esta negociación”.

En las negociaciones entre Sintrabel y la reconocida empresa de cosméticos y belleza finalizó la primera etapa de las negociaciones. El viernes 18 de diciembre se cumple la última de reunión y, como dice el fiscal de la organización sindical, “no hay seriedad en esta negociación”.


“La compañía no ha mostrado un respeto frente a los trabajadores y, mucho menos, frente a la organización que los representa”, añade Oscar Penagos, quien es fiscal de Sintrabel. Además, enlistó los puntos principales que comprenden el pliego de peticiones.

En la parte de normativa está la firma de la estabilidad laboral reforzada, para que sea tenida en cuenta en la convención colectiva. Así mismo, el derecho al debido proceso, una vez se terminen los descargos. 

En lo económico, el disfrute de las vacaciones. En la primera negociación obtuvieron 10 días de prima por este periodo de descanso, hoy están pidiendo 15 días de vacaciones de acuerdo a lo legal, los cuales tampoco están siendo pagos.

Uno de los motivos de la compañía para la resistencia es que alegan estar pasando por un nivel crítico, pues “las ventas están malas” y no están en condiciones de soportar los puntos de los trabajadores. Sin embargo, en el 2014 tuvo el 9º puesto en las compañías de venta directa en Latinoamérica, con una ganancia de 1,9 billones de dólares. Eduardo Belmont es uno de los hombres más ricos del Perú, propietario de marcas como L'Bel, Cyzone y Ésika.

De continuar el desacuerdo con la posición de la empresa, Penagos responde: “Como organización sindical estamos abiertos a un diálogo, donde la compañía también nos tome en cuenta como el ente que representa a los trabajadores. Estamos abiertos a esta negociación. En un no rotundo a que cedan a ningún punto, podemos llegar a otros 20 días de diálogo, pero los trabajadores no estamos dispuestos a seguir en la tónica de ser sumisos; somos seres humanos y necesitamos una calidad de vida”.